



Desde mis tiempos de estudiantes aprendí a respetar a la profesora Rosa, por su capacidad de trabajo y dialogo. A mis alumnos les narro una situación que recuerdo a menudo, cuando me decía " es que quiero entrar en la cabeza de Leyla y hacerle entender que no se puede esta o tal cosa" y a pesar de las diferencias de roles (como estudiante yo y como autoridad ella) siempre logramos salidas a los problemas. Que falta hace esta capacidad en los dificiles momentos que vive Venezuela y que incluye necesariamente a la universidad que se reconoce autónoma pero dependiente economicamente de un estado cada vez mas autoritario . Ella ha ido ascendiendo en los diversos cargos que ha ocupado en la universidad, dejando su buena gestión como la carta compromiso para el próximo cargo, ahora le toca el rectorado, y si los universitarios la acompañan como hasta ahora lo han hecho, tendremos la rectora que LUZ necesita, de eso no me cabe dudas. Lastima que yo no voto, pero al igual que tantos egresados de esa casa que vence las sombras, la acompaña mis buenos deseos por que alcance esta nueva meta de su vida academica y le entregue a la universidad una gestion llena de aciertos ¡ como hasta ahora ha sido!
