miércoles, 10 de octubre de 2007

12 DE OCTUBRE


Si tomamos en consideración lo que ha significado esta fecha para nuestros wayuu, que es la etnia más fuerte en Venezuela, tanto por su numero poblacional como por su cultura, tendríamos que retrotraernos al año 10 o 20 después de la llegada en masa de los europeos tal vez el año 1502 o 1512, y veríamos a los ancianos de esta etnia luchando para que sus hermanos no se dejaran modernizar: nada de chivos, cabras u ovejos, ni de mantas o tejidos, mucho menos instrumentos musicales, todos ellos traídos por los conquistadores, al igual que burros, caballos, mulas, vacas, toros y pare usted de contar. Entonces como visualizar a esta formidable etnia sin su leche cojosoa (del castellano cuajada), o del friche (las asaduras del chivo) palabra que debe provenir del francés, o de las bellísimas mantas que visten a sus mujeres, o los reconocidos tejidos tanto en tapices como en chinchorros que estas creativas personas son capaces de producir desde sus años infantiles. Siempre digo que nadie es más creativo que un wayuu, que usando arena, piedra y un poco del fruto del caujaro puede hacer una obra artística. Pero no debemos cambiar la historia, una cosa es lo autóctono y otra muy diferente lo tradicional. La etnia que hoy conocemos como wayuu es tanto autóctona como tradicional y mucho de lo ultimo proviene de la adaptación inteligente de utensilios, costumbres, palabras y significados, venidos de Europa. Para muestra un botón, sus castas son nombradas con símbolos que genéricamente significan hierros, lo que nos recuerda que los europeos usaban hierros para marcar sus pertenencias o será solo casualidad. Forme usted su propia opinión pero no trate de cambiar la historia de lo sucedido desde aquel doce de octubre cuando indeteniblemente se inicia la transformación de este pedazo de tierra hermosa y querida llamada VENEZUELA
Las palabras anteriores las escribi para el 12 de octubre del año pasado, pero considero que siguen vigentes ya que todo el aparato gubernamental esta empeñado en despreciar la historia, su significado e importancia. Negar este hecho es negarnos la existencia a los venezolanos producto de la mezcla de los grupos étnicos, es verdad que nosotros llegamos después, pero esta línea de pensamiento sugiere que los que estamos ahora en este planeta tenemos mas derechos que las generaciones futuras, lo que entra totalmente en contradicción con el enfoque sustentable de la vida. Además proponer que regresemos a vivir como lo hacían los primeros pobladores de estos lares no es justo ni para sus descendientes más puros, menos para los café con leche, que tendríamos que dividirnos entre vivir como ellos, como nuestros ancestros en África y Europa. Seria bueno que los representantes del gobierno venezolano sinceraran su discurso para con las etnias, que llegaron primero que los europeos y africanos, esto pasa por dejar tanta retórica, de usarlos como bandera política y darles todo el apoyo institucional, pero de hecho no de palabras.

En esta fecha, que para mi entender no es de celebración sino de recordación, debemos mirar hacia atrás y aprender de los errores cometidos para dejar de lado tanto rencor, divisionismo, discriminación y soberbia, Es hora de recoger la atarraya, llena de lastre y volver a lanzarla para conseguir la pesca buena.